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Despues de las recientes elecciones en El Salvador que señalarón un triumfo para el pueblo salvadoreño en la cual fue eligido Presidente Mauricio Funes, que dedicó su presidencia al Monseñor Óscar Romero, recordemos y honremos de corazón la memoria del Monseñor Óscar Arnulfo Romero Galdámes, Arzobispo de San Salvador asesinado mientras decía misa en la capilla de un hospital el 24 de marzo de 1980, El Salvador. Fue muerto por su oposición a la injusticia, a la crueldad; fue muerto por amar y tratar de proteger a los que amaba. Fue muerto por ser buen pastor.
After the recent elections in El Salvador which signaled a victory for the Salvadoran people in which President Mauricio Funes, who dedicated his presidency to Archbishop Oscar Romero, was elected, let us remember and honor in our hearts the memory of Archbishop Oscar Arnulfo Romero Galdámes, Archbishop of San Salvador murdered while he said mass in the chapel of a hospital March 24, 1980, El Salvador. He was killed because of his opposition to injustice, to cruelty; he was killed because he loved and tried to protect those he loved. He was killed for being a good shepherd.
La Consagración del Café
al monseñor Óscar A. Romero
Un día de dios en mi patio tomando café nada es normal - ni el alcatraz con su pene dorado ni el iris como lava morada que derrama un volcán. Encuentro en el fondo de la taza casullas bordadas de mariposas negras y guindas manchas -- el sol dispara centellas de balas plateadas y de cirios ahogados - hay sangre en su brillar. Pongo la burda taza en su platillo con un tierno cuidado como si fuera cáliz y digo la letanía: Guatemala Nicaragua El Salvador. Y un lado del corazón me sabe blanco y dulce como la caña y el otro, como el café, negro y amargo.
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